Las víctimas del terrorismo, personas como tú y como yo que han tenido la desgracia de ser objetivos de quienes quieren imponer con la violencia y el terror lo que son incapaces de defender con la razón. En ocasiones son personas que por su dedicación se ven más expuestos a este sinsentido, otras… simplemente estaban en el lugar equivocado en el momento menos oportuno.
La federación española de municipios y provincias recomendaba en fechas recientes que a modo de homenaje a estas víctimas inocentes se pusiera a calles y plazas sus nombres o en su defecto el nombre genérico de “víctimas del terrorismo”.
Incuestionablemente estas personas merecen ser reconocidas y recordadas, sin duda alguna, todas y cada una de las víctimas del terrorismo merecen honor y respeto. Pero me cuestiono si no será precisamente el nombrar al terrorismo en nuestras calles una forma de honrar a la víctima o de hacer propaganda al verdugo. No sé, sinceramente, no estoy segura, me lo pregunto y no encuentro una respuesta satisfactoria.
Bien, dicho esto… llegamos a lo particular, la semana pasada en Calahorra inaugurábamos el Parque de la Era Alta renombrándolo cómo Parque de las Víctimas del Terrorismo.
No me siento cómoda con esa decisión por varios motivos:
Si deseamos honrar a las víctimas, objetivo loable por otra parte, ¿no merecen un parque, una plaza, una calle que sea verdaderamente suya? La Era Alta ha sido, es y será siempre la Era Alta, forma parte de nuestra cultura, es una de los fragmentos que constituyen nuestra memoria colectiva, que nos une a todos cómo calagurritanos y eso… la fuerza de la historia, de la tradición, de la costumbre… no se puede cambiar. ¿Alguien duda de que cómo el Mercadal nunca dejó de ser el Mercadal la Era Alta será siempre la Era Alta?
Si honramos a las víctimas del terrorismo, sin distinciones, porque en la inauguración parecía qué sólo las de Eta son víctimas del terrorismo… es cierto que nuestra localidad ha sido en dos ocasiones objetiva de ETA pero en ninguno de los discursos que se pronunció aquel día se dejaba entrever que Calahorra honraba a todos, sin “bandos”. Todas las víctimas del terrorismo merecen ser honradas no sólo aquellas que son representadas por la AVT. Parece que ese uso patrimonial de las víctimas que el PP ha venido teniendo en La Rioja no se ha pasado de moda por mucho que Rajoy vuelva a contarnos el cuento del centro y el consenso.
Y…. por último hablando de consenso… es lamentable la poca altura democrática que ha demostrado nuestro alcalde con la actitud que ha adoptado frente al resto de grupos políticos municipales en casi todo lo que tiene que ver con el atentado que sufrimos el pasado 21 de marzo.